"EL SIN FIN"
El Sin Fin: Una obra terminada por el afecto
Hay piezas que no se miden en pinceladas, sino en esperas. El Sin Fin es el resultado de un proceso de diez meses; 3 meses de trabajo intenso y 7 meses de silencios forzados por la falta de tiempo.
Para mí, como artista, este cuadro era un proceso abierto, una búsqueda que aún no había encontrado su punto final, el cual recién se había empezado. Sin embargo, la mirada de mi madre cambió el destino de este lienzo. Ella no vio una obra inconclusa; vio una pieza que ya vibraba con luz propia y, sin dudarlo, la reclamó para las paredes de nuestra casa.
Esta obra representa ese momento exacto donde el artista debe soltar el control y aceptar que la belleza, a veces, reside en lo que nosotros consideramos "incompleto". Es una invitación a apreciar el arte sin la presión de la perfección, valorando la honestidad de una composición que supo detenerse a tiempo.
"El Sin Fin" es un recordatorio de que algunas historias son más hermosas cuando se dejan abiertas.